Los dispositivos médicos abarcan una gama enorme de productos, desde una jeringa desechable hasta un tomógrafo computarizado. Esta diversidad hace que la clasificación arancelaria sea particularmente compleja: no todos los dispositivos médicos se clasifican en un solo capítulo de la TIGIE, sino que se distribuyen entre múltiples capítulos según su naturaleza, composición y función.
El error más común es asumir que todo lo que se usa en un hospital se clasifica en el capítulo 90 (Instrumentos y aparatos de óptica, medida, precisión, médico-quirúrgicos). En realidad, muchos productos médicos se clasifican en otros capítulos, y la determinación correcta requiere analizar la función principal del dispositivo, no su uso final.
El capítulo 90 cubre los instrumentos y aparatos más representativos del sector médico. Aquí se clasifican los instrumentos quirúrgicos, equipos de diagnóstico, prótesis, aparatos de ortopedia, y equipos de medición para uso médico. Las partidas más relevantes son:
La regla general es: si el dispositivo tiene una función de medición, diagnóstico o tratamiento que lo hace específicamente médico, se clasifica en el capítulo 90. Si es un artículo de uso general (plástico, caucho, mueble) que simplemente se usa en entornos médicos, se clasifica en el capítulo que corresponda a su naturaleza material.
Todos los dispositivos médicos importados requieren registro sanitario o aviso de funcionamiento ante COFEPRIS, dependiendo de su clasificación por nivel de riesgo (Clase I, II o III). Los dispositivos Clase III (mayor riesgo, como implantes y equipos de soporte vital) tienen los requisitos más estrictos, incluyendo evidencia clínica y auditorías de planta fabricante.
Los aranceles para dispositivos médicos varían ampliamente. Muchos instrumentos del capítulo 90 tienen arancel 0% o muy bajo en la TIGIE, en reconocimiento de su importancia para la salud pública. Sin embargo, accesorios, consumibles y equipos complementarios pueden tener aranceles del 5% al 15%. El PROSEC Sector XIII (Farmacéutico y equipo médico) reduce estos aranceles para fabricantes nacionales que incorporan componentes importados en sus productos.
Camtom ayuda a identificar la clasificación correcta de dispositivos médicos considerando las notas de sección y capítulo relevantes, y muestra automáticamente las regulaciones no arancelarias de COFEPRIS que aplican a cada fracción. Para importadores del sector salud, esta precisión es fundamental para evitar retenciones y demoras en aduana.
Mantén un catálogo de fracciones arancelarias validadas para tu línea de dispositivos médicos. Cada vez que incorpores un producto nuevo, clasifícalo formalmente antes de la primera importación. Los errores de clasificación en este sector pueden resultar en retención de mercancía y problemas con COFEPRIS.
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