El pedimento aduanal es el documento legal mediante el cual se declaran las mercancías que entran o salen de México ante la autoridad aduanera. Es el equivalente a la declaración de impuestos del comercio exterior: contiene toda la información sobre la mercancía, el importador o exportador, los impuestos calculados, el régimen aduanero y los datos del agente aduanal. Su formato está regulado por el Anexo 22 de las Reglas Generales de Comercio Exterior y consta de más de 50 campos obligatorios.
El pedimento se divide en varias secciones. El encabezado contiene los datos generales de la operación: número de pedimento, clave de pedimento, régimen, aduana de despacho, tipo de cambio y datos del importador. La sección de partidas detalla cada producto importado con su fracción arancelaria, valor, cantidad y los impuestos calculados. La sección de totales suma todos los impuestos y derechos. Finalmente, los complementos incluyen información adicional como datos del transporte, prevalidación electrónica y el código de barras bidimensional.
El campo 12 (Valor dólares) es el único campo del encabezado en USD. Los campos 13 al 28 (valor en aduana, incrementables, decrementables) están TODOS en pesos mexicanos. Confundir las monedas es un error frecuente al revisar pedimentos.
Cada producto diferente en la importación se registra como una partida individual. Cada partida contiene: la fracción arancelaria (8 dígitos TIGIE), la descripción de la mercancía (que debe ser detallada y técnica, no comercial), la cantidad en la unidad de medida de la TIGIE, el valor en aduana de esa partida, el país de origen, el país de procedencia, y el desglose de impuestos aplicables (arancel, DTA, IVA, IEPS si aplica).
Desde hace varios años, el pedimento se transmite electrónicamente al sistema SAAI (Sistema Automatizado Aduanero Integral) a través de la VUCEM. El agente aduanal firma el pedimento con su sello digital VUCEM, y con la implementación de la MVE, el importador debe firmar la Manifestación de Valor con su propia e.firma. El pedimento impreso ya no tiene valor legal: el documento válido es el electrónico con sus firmas digitales.
Los pedimentos deben conservarse por un mínimo de 5 años conforme a la Ley Aduanera. Si detectas un error después del despacho, puedes solicitar una rectificación de pedimento. Las rectificaciones voluntarias antes de una auditoría generalmente no generan multas, pero las que se realizan después de un requerimiento del SAT sí pueden tener consecuencias económicas.
“El pedimento es tu póliza de seguro en comercio exterior. Si está correcto, te protege. Si tiene errores, te expone. Aprende a leerlo y verificarlo antes de que la aduana lo haga por ti.”
— Equipo Camtom
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