El mercado de suplementos proteínicos en México supera los $800 millones de dólares anuales, con un crecimiento del 15% anual impulsado por la cultura fitness, la nutrición deportiva y el bienestar general. La mayoría de las marcas líderes (Optimum Nutrition, Dymatize, MuscleTech, BSN) son importadas de Estados Unidos, mientras que marcas europeas y asiáticas ganan terreno rápidamente.
Los suplementos proteínicos se clasifican generalmente en la fracción 2106.90.05 (preparaciones alimenticias no expresadas ni comprendidas en otra parte) con arancel del 20%, o en 3504.00.01 (peptonas, proteínas) con arancel del 10%. La clasificación correcta depende de la composición exacta del producto.
Los suplementos proteínicos están regulados como suplementos alimenticios por COFEPRIS. Se requiere aviso de funcionamiento como importador, aviso de importación por producto, etiquetado conforme a NOM-051 con la leyenda obligatoria 'Este producto no es un medicamento', y verificación de que ningún ingrediente está en la lista de sustancias prohibidas.
COFEPRIS vigila especialmente los suplementos deportivos por el riesgo de contener sustancias prohibidas como esteroides anabólicos, sibutramina, estimulantes no declarados o sustancias que aparecen en la lista WADA. Antes de importar, solicita al fabricante un certificado de análisis por lote y verifica contra la lista de ingredientes prohibidos de COFEPRIS.
“El mercado de suplementos crece cada año y la demanda supera la oferta local. El importador que domina la regulación tiene acceso a un mercado masivo.”
— Equipo Camtom
Equipo Camtom
Equipo Editorial
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