Los decrementables son conceptos que se restan del precio pagado o por pagar para determinar el valor en aduana. Están establecidos en el artículo 66 de la Ley Aduanera. A diferencia de los incrementables (que suman), los decrementables reducen la base gravable, lo que significa que pagas menos impuestos de importación.
Es importante destacar que los decrementables solo aplican cuando están incluidos en el precio de factura. Si el flete interno en México no está incluido en el precio, no hay nada que deducir.
El flete desde el punto de entrada a México (aduana) hasta el destino final del importador es deducible si está incluido en el precio de factura. El flete internacional hasta la aduana de entrada NO es deducible; siempre forma parte del valor en aduana.
Los costos de construcción, armado, montaje, mantenimiento o asistencia técnica realizados después de la importación son deducibles. Esto es especialmente relevante para maquinaria industrial donde el precio incluye instalación y puesta en marcha.
Los pagos de intereses por financiamiento otorgado por el vendedor son deducibles si se distinguen del precio de la mercancía, el acuerdo de financiamiento consta por escrito y el comprador puede demostrar que el precio real no difiere del precio al contado.
Para que un decrementable sea aceptado por la autoridad, debe estar documentado: contrato que especifique los conceptos, factura con desglose de servicios post-importación, y comprobante de que el precio incluye el concepto que se deduce.
Camtom identifica automáticamente los decrementables aplicables a tu operación y los separa del valor en aduana, asegurando que no pagues impuestos de más.
Equipo Camtom
Equipo Editorial
Descubre por qué más de 100 agencias ya operan con nosotros.